Tipos de avalúos


 Comercial.- Este avalúo es realizado por un perito especializado para determinar el valor real de una propiedad en un momento determinado, de acuerdo con sus características físicas y topográficas, además de las variables de entorno que afectan positiva o negativamente el precio de transacción del predio. 


 Fiscal.- Son aquellos que se realizan principalmente en transacciones legales donde se indica  el valor que le ha asignado el fisco a un bien y que por lo general es diferente al valor comercial.


 Catastral.- Este avalúo consiste en la determinación del valor de los predios, obtenido mediante investigación y análisis estadístico del mercado inmobiliario.  Se determinará por la adición de los avalúos parciales practicados independientemente para los terrenos y para las edificaciones en él comprendidos y a la vez es el que solicita la tesorería para el pago de impuesto catastral, así como también le sirve a las empresas para reclasificar sus tipos de construcciones repercutiendo esto en el pago del impuesto predial.

 

Filosofía de avalúos

Los avalúos por su naturaleza son llevados a cabo por una necesidad económica. Sin embargo, cabe mencionar que no por esto dejan de tener un aspecto humanístico, ya que cuando uno entra en contacto con las personas, se da cuenta que las necesidades de cada quien son muy diferentes.

Esto cobra gran relevancia debido al principio del valor: que crea las necesidades de las cosas y que debido a esto da un sentido que hay que orientar y explicar a cada caso que se presente.

No se puede ni debe dejar de lado a quién va dirigido un avalúo, debido a que no es lo mismo para una viuda que en su vida ha trabajado (aunque si administrar) que para un desarrollador, cuyo objetivo es un valor potencial del inmueble y hasta de ser posible exponencial (mejor uso y mayor destino) de este y ahí cumple el valuador una misión, que no se puede ni debe dejar pasar de lado.

Otro aspecto muy importante es la orientación que debe darle uno a las personas, que van de los más sencillos técnicos hasta los aspectos jurídicos que conllevan estos, por lo que siempre es necesario obtener no solo la mayor información de un inmueble de qué es, sino para qué y para quién es y el criterio fijado será el resultado esperado.